Cuántas frigorías por m² necesitas: tabla por ciudad
Si buscas un número y te vas, quédate con este: entre 47 y 116 frigorías por metro cuadrado, según dónde vivas. No hay una cifra única, y abajo está el por qué, con los datos oficiales de los que sale.
Por qué no existe un número único de frigorías por m²
La regla que circula por todas partes es «100 frigorías por metro cuadrado». Es cómoda y es falsa, pero no por el motivo que suele darse. No falla porque sea alta o baja: falla porque es una sola cifra para un país en el que la temperatura de diseño de verano varía catorce grados.
Y eso no es una opinión. El IDAE publica, como guía técnica de apoyo al RITE, las condiciones climáticas exteriores de proyecto de toda España, estación por estación, con datos de AEMET. Ahí se ve que la temperatura que un equipo tiene que ser capaz de vencer va de 24,8 °C en Asturias a 39,2 °C en Sevilla.
Lo que dimensiona el equipo no es el calor de fuera, es el salto
Un aire acondicionado no lucha contra la temperatura exterior. Lucha contra la diferencia entre la de fuera y la que quieres dentro.
Y la de dentro no es una elección libre: el RITE la acota. En su instrucción técnica IT 1.1.4.1.2, tabla 1.4.1.1, fija para verano una temperatura operativa de 23 a 25 °C con humedad relativa del 45 al 60 %, para personas con actividad sedentaria (1,2 met) y vestimenta ligera (0,5 clo).
Tomando 25 °C, que es el extremo alto de ese intervalo y por tanto el más favorable, el salto que hay que vencer queda así:
| Ciudad | Temperatura de proyecto | Salto sobre 25 °C |
|---|---|---|
| Asturias (Ranón) | 24,8 °C | −0,2 |
| A Coruña | 28,0 °C | 3,0 |
| San Sebastián | 30,7 °C | 5,7 |
| Santiago de Compostela | 30,9 °C | 5,9 |
| Barcelona | 31,0 °C | 6,0 |
| Bilbao | 31,2 °C | 6,2 |
| Murcia (San Javier) | 31,4 °C | 6,4 |
| Alicante | 32,5 °C | 7,5 |
| Segovia | 33,4 °C | 8,4 |
| Valencia | 33,6 °C | 8,6 |
| Madrid | 34,8 °C | 9,8 |
| Valladolid | 34,8 °C | 9,8 |
| Málaga | 35,2 °C | 10,2 |
| Murcia (Cieza) | 36,1 °C | 11,1 |
| Zaragoza | 36,2 °C | 11,2 |
| Ciudad Real | 37,6 °C | 12,6 |
| Sevilla | 39,2 °C | 14,2 |
Datos del IDAE, percentil 0,4 %: la temperatura que solo se supera el 0,4 % de las horas del verano. Cada fila sale de la ficha de una estación concreta de AEMET. La de Sevilla es la del aeropuerto, indicativo 5783.
El salto de Sevilla es 4,7 veces el de A Coruña. Ninguna cifra única puede estar bien en los dos sitios.
El caso raro: cuando fuera hace menos calor que dentro
Mira la primera fila. La temperatura de proyecto de Asturias es 24,8 °C, o sea por debajo de los 25 °C que quieres tener dentro. El salto es negativo.
No es un error de la tabla: es lo que dice el registro. En el momento de cálculo una casa en la costa asturiana no gana calor por los muros y el techo, lo pierde. Todo lo que hay que combatir allí es el sol que entra por el cristal y lo que calienta la propia casa: las personas, la cocina, los aparatos.
De ahí salen dos consecuencias prácticas. La primera es que en la costa cantábrica la orientación de la ventana pesa más que en cualquier otro sitio de España, porque es casi lo único que pesa. La segunda es que cualquier cálculo basado en el salto de temperatura —incluido el de esta página— es justo allí donde menos fiable resulta.
Cuántas frigorías por m² sale en cada ciudad
Aquí van los números, y conviene decir de qué están hechos antes de darlos. La parte oficial es la temperatura: sale del IDAE. Lo que no es oficial es la cifra de referencia, que hemos fijado en 95 frigorías por m² para Madrid a partir de valores habituales de carga en vivienda. Es una estimación nuestra, no una norma.
Por eso lo que hay que leer en esta tabla no es el valor absoluto de cada fila, sino la proporción entre filas: esa sí es independiente de dónde pongas el ancla.
| Ciudad | Frigorías por m² |
|---|---|
| Asturias (Ranón) | 47 |
| A Coruña | 62 |
| San Sebastián | 75 |
| Santiago de Compostela | 76 |
| Barcelona | 77 |
| Bilbao | 78 |
| Murcia (San Javier) | 79 |
| Alicante | 84 |
| Segovia | 88 |
| Valencia | 89 |
| Madrid | 95 |
| Valladolid | 95 |
| Málaga | 97 |
| Murcia (Cieza) | 101 |
| Zaragoza | 102 |
| Ciudad Real | 109 |
| Sevilla | 116 |
Condiciones neutras: estancia sin orientación desfavorable, aislamiento medio, doble acristalamiento, planta intermedia, dos ocupantes. Una habitación al sur sube alrededor de un 12 %.
Baja la consigna de 25 a 23 °C, el otro extremo de lo que permite el RITE, y todo esto crece entre un 8 y un 16 %. Y crece más en los climas suaves que en los cálidos: en A Coruña son 15,6 puntos y en Sevilla 8,3, porque allí el salto de partida es tan pequeño que dos grados pesan mucho.
Por qué Sevilla no necesita cinco veces más que A Coruña
Esta es la trampa en la que caen los cálculos rápidos. El salto de temperatura de Sevilla es 4,7 veces mayor, pero el equipo solo sale 1,9 veces mayor.
La razón es que solo una parte de la carga depende de ese salto: lo que entra por muros, ventanas, techo y ventilación. La otra parte —el sol que entra por el cristal, las personas, la nevera, el horno, los ordenadores— es prácticamente la misma en Galicia que en Andalucía. Una habitación con una ventana grande al oeste tiene un problema de sol que no se arregla mudándose al norte.
En los números de arriba se ha supuesto que la carga se reparte a la mitad entre esas dos familias. Ese reparto también es un supuesto nuestro, no una norma.
Dos columnas que casi nadie mira
La temperatura máxima no lo cuenta todo. Las fichas del IDAE traen dos datos más que explican quejas muy reales.
| Ciudad | Oscilación diaria | Temperatura húmeda coincidente |
|---|---|---|
| Barcelona | 9,2 °C | 24,8 °C |
| Asturias (Ranón) | 10,3 °C | 20,4 °C |
| Murcia (San Javier) | 11,8 °C | 23,6 °C |
| Alicante | 12,5 °C | 21,0 °C |
| Valencia | 13,9 °C | 22,0 °C |
| Madrid | 13,9 °C | 21,4 °C |
| Bilbao | 16,3 °C | 21,9 °C |
| Zaragoza | 17,1 °C | 21,8 °C |
| Sevilla | 17,4 °C | 24,3 °C |
| Murcia (Cieza) | 17,4 °C | 22,9 °C |
| Valladolid | 19,1 °C | 19,7 °C |
| Buitrago, sierra de Madrid | 20,1 °C | 19,9 °C |
Tu provincia no es una sola cosa
Murcia aparece dos veces en las tablas de arriba, y no por capricho: San Javier, en la costa, tiene 31,4 °C de proyecto y Cieza, en el interior, 36,1. Cuatro grados y siete décimas dentro de la misma provincia, que en frigorías por metro cuadrado son 79 frente a 101.
Madrid tiene el mismo problema en menor grado: Retiro 34,8 °C y Buitrago, en la sierra, 32,4. Y Galicia también: A Coruña 28,0 frente a Santiago 30,9, con 364 metros de altitud y treinta kilómetros de distancia entre las dos.
Así que si tu ciudad no está en la tabla, no elijas por provincia: elige la estación que más se parezca a tu sitio en distancia al mar y altitud, que son las dos cosas que mueven estos números.
La costa no se enfría de noche. Barcelona oscila 9,2 grados entre el día y la noche; la sierra de Madrid, 20,1. En el interior la casa se recupera de madrugada y el equipo descansa. En la costa no.
Y en la costa además hay que quitar agua. La temperatura húmeda coincidente de Barcelona, 24,8 °C, es la más alta de toda la tabla, por encima de la de Sevilla. Significa que buena parte del trabajo del equipo se va en deshumidificar en vez de en bajar grados. De ahí que en Barcelona un aparato que sobre el papel va sobrado se quede corto en sensación, y que el mismo modelo en Valladolid parezca otro.
Las otras variables que mueven el resultado
Por orden aproximado de importancia:
- Superficie acristalada y su orientación. Es lo que más manda después del clima. Oeste y sur son las caras caras.
- Aislamiento y año de construcción. Una vivienda anterior a la NBE-CT-79 no se parece a una de obra nueva.
- Planta. Un ático bajo cubierta y un bajo no tienen el mismo problema.
- Altura del techo. El cálculo va por volumen, no por superficie: con techos de tres metros los metros cuadrados engañan.
- Ocupación y equipos. Una persona ronda las 100 a 130 frigorías según la actividad, y una cocina abierta o un puesto de trabajo con dos pantallas cambian el cálculo de una habitación pequeña.
- Renovación de aire. Ventanas mal ajustadas o ventilación mecánica.
Frigorías, BTU y kW
Las tres unidades describen lo mismo. La conversión es fija: 1 kW de frío = 860 frigorías/h, y 1 frigoría/h = 3,97 BTU/h.
Lo útil es saber qué hay detrás de cada etiqueta comercial, porque las etiquetas redondean:
| Se vende como | Potencia real | Frigorías reales | BTU/h |
|---|---|---|---|
| 2.250 frigorías | 2,7 kW | 2.322 | 9.200 |
| 3.000 frigorías | 3,5 kW | 3.010 | 11.900 |
| 4.500 frigorías | 5,2 kW | 4.472 | 17.700 |
| 6.000 frigorías | 7,0 kW | 6.020 | 23.900 |
| 7.000 frigorías | 8,3 kW | 7.138 | 28.300 |
Un «3.000 frigorías» de catálogo es, en realidad, una máquina de 3,5 kW: 3.010 frigorías. Y es el mismo aparato que en otros países se anuncia como 12.000 BTU.
El problema de verdad: tu número no existe en el catálogo
Supón que haces el cálculo y te salen 3.300 frigorías. No existe ninguna máquina de 3.300 frigorías.
En el registro europeo de etiquetado energético, la banda de 3,7 a 3,9 kW —que es justo esa— tiene 40 modelos inscritos en toda la Unión Europea. La de 3,4 a 3,6 kW, el «3.000 frigorías» de siempre, tiene 3.133. El mercado vende escalones, no un continuo, y entre escalón y escalón hay desiertos.
Así que la pregunta útil no es «cuántas frigorías necesito» sino a qué escalón comercial me redondea mi cálculo, y hacia arriba o hacia abajo. La respuesta casi siempre es hacia arriba: un equipo justo trabaja al límite precisamente las tardes en que más lo necesitas.
El caso más llamativo es el de las supuestas 4.000 frigorías, que resultan ser una etiqueta comercial más que una gama real. Está contado en aire acondicionado de 4000 frigorías.
Calcula tu caso
La calculadora de frigorías hace este cálculo con la temperatura de proyecto de tu ciudad y te dice a qué escalón comercial caes. Lleva declarados en la propia página los supuestos que no son norma, que son varios, y las fuentes de los que sí lo son.
Un aviso para que los números cuadren: la calculadora viene con orientación sur seleccionada, así que su resultado sale alrededor de un 12 % por encima de la tabla de arriba, que está en condiciones neutras. Si tu estancia no da al sur, cámbialo.
Y una cosa que conviene decir aunque reste: nada de esto sustituye a un cálculo de cargas hecho por un instalador antes de comprar. Sirve para saber si lo que te ofrecen es razonable, no para firmar un pedido.
Fuentes
- IDAE, Guía técnica. Condiciones climáticas exteriores de proyecto, 2010. Datos de AEMET por estación. Dieciocho estaciones leídas para esta página, cada una con su indicativo y su número de página.
- RITE, IT 1.1.4.1.2, tabla 1.4.1.1 «Condiciones interiores de diseño». Real Decreto 1027/2007, texto consolidado.
- EPREL, Registro Europeo de Productos para el Etiquetado Energético (Comisión Europea), consultado en septiembre de 2026.